Aprender idiomas, una inversión de futuro

A día de hoy, casi todo el mundo sabe idiomas, sobre todo inglés, francés o alemán. Es de hecho algo obligatorio ya que para cualquier carrera que curses te piden el B1 o B2 de inglés o de otro idioma del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Personalmente, yo tengo el B2 de inglés y el B1 de francés, pero no sé por qué exactamente, cada vez con más frecuencia una vocecilla interior me dice que debería ponerme al chino. Pues, estoy convencida de que esta lengua dentro de muy poco tiempo será muy valorada. Por lo cual, al ver que en la Academia de estudios Pupilos de Sevilla, no sólo tenían una amplia oferta de programas formativos, clases de apoyo escolar y ayuda en los estudios de Primaria, de la ESO, de Bachillerato y de Módulos Profesionales, sino que también impartían clases de chino, decidí entonces contactarles para pedirles más información. Lo precios que me dieron, la metodología y las instalaciones sumamente modernas del centro en La Torre de Los Remedios, sin barreras arquitectónicas y con unas aulas muy amplias y luminosas que vi cuando me desplacé hasta el edificio acabaron por convencerme.

Cada vez más personas hablan chino en el mundo

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Debido al auge económico de China (no sé si será debido a los mangas, dibujos animados, artículos fabricados en cadena y a bajo coste) cada vez son más las personas que hablan chino en el mundo o que desean aprenderlo. Yo soy una de ellas. Si reflexionas bien sobre este fenómeno, resulta ser algo lógico y normal puesto que aprender chino puede ser una buena opción para encontrar trabajo en el futuro, porque inglés la gran mayoría de la gente lo entiende y/o lo habla ya. Con lo cual, la competencia será cada vez más dura y cruda. Sin embargo, con el chino las cosas serán –creo yo– más complicadas debido en gran medida a las dificultades que representa aprenderlo de adulto y debido asimismo a su enorme complejidad, tanto a nivel oral como escrito ya que contempla hasta cuatro variedades de tonos dentro del mismo idioma. Con ello, una misma palabra puede tener múltiples significados dependiendo de la entonación. Con lo cual, puede ocurrirte que al pensar haber pronunciado por ejemplo “madre” ellos no hayan comprendido eso sino “caballo”. Otra de sus dificultades radica en su escritura, en efecto ésta en lugar de usar un alfabeto utiliza caracteres. Al representar un carácter una palabra, aprender nuevos caracteres es sumamente complicado. Por todas estas razones, el saber chino será en adelante una ventaja competitiva indudable en el mundo laboral y sumamente interesante. Dicho esto y para ilustrar mi argumento me viene de repente a la mente una anécdota que me contaron mis padres hace años y que les pasó a ellos cuando eran estudiantes universitarios y que optaron por matricularse a inglés cuando por aquel entonces todo el mundo aprendía francés. Les llamaron “raritos” y se burlaron incluso de ellos. No obstante, una vez finalizadas sus carreras, ello les sirvió mucho porque personas que hablaran inglés habían pocas en esa época. Por lo cual, ambos encontraron trabajo rápidamente y fácilmente en un bufete de abogados de renombre. Con ello, lo digo todo y no digo nada. Jejeje…

Por ello, estoy convencida de haber tomado la correcta decisión, y que el hecho de aprender chino y de matricularme en la excelente Academia de estudios Pupilos de Sevilla me será de gran ayuda y ofrecerá perspectivas interesantes y variadas para el futuro. Zàijiàn…