Ayudando en la boda de mi mejor amiga

Hace un año, más o menos, publiqué un post sobre mi boda y sobre los “problemas” que tuve con mi hijo en la misma. En él hablé, sobre todo, de cómo quise darle la importancia que el niño merecía en la unión ya que, al fin y al cabo, no sólo me estaba casando yo sino que él también, de alguna manera, se estaba uniendo a mi pareja y a su familia. Pero, al mismo tiempo intentaba hacer entender al pequeño que ese día iba a ser algo especial para mamá y que debía darme algo de espacio. Salió todo bien, no tuve quejas de ningún tipo y mis familiares y amigos lo pasaron en grande y eso es, precisamente, lo que ha provocado que mi mejor amiga me pidiera ayuda con la organización de su boda.

Como se casan en el sur, en Andalucía, quería buscarles una finca grande con suficiente espacio libre como para hacer un evento por todo lo alto, el único problema es que se casan en Marzo y, en esa fecha, no me fío yo aún de hacer algo así al aire libre porque hay muchas probabilidades de que haga mal tiempo y los invitados pasen frío o estén incómodos, por eso le recomendé estos salones de celebraciones en Sevilla que, a pesar de ser interiores, se encuentran dentro de las instalaciones de una finca. Mi idea es que se organice todo dentro, por si acaso, pero si hace buen tiempo siempre tenemos la posibilidad de trasladar ciertos actos al exterior, como el baile nupcial e incluso la ceremonia, y dejar sólo el banquete en la zona cubierta.

Falta tiempo y organización

Otra cosa a tener muy en cuenta en las bodas es el típico detalle que se tiene con los invitados porque yo, por ejemplo, no quise dar demasiada importancia a esto y luego me encontré con que no es tan sencillo como yo pensaba encontrar aquello que andas buscando a un precio razonable. Por eso yo ya le he dicho que vaya echando un ojo a estos detalles de bodas baratos y originales, no vaya a ser que se le eche el tiempo encima y se va en la misma tesitura que me vi yo: comprando a última hora lo más decente que encontré porque no me daba tiempo a mirar más.

Además, lo bueno que tiene el hecho de que alguien que ya ha pasado por ahí te ayude con la boda es que puede darte ideas que esa persona quiso poner en práctica y no pudo por falta de tiempo. En mi caso, una vez hecho el evento, me di cuenta de que habría estado genial servir algún tipo de vino dulce con la tarta nupcial, algo que yo no hice porque no llegué a planteármelo en el momento indicado. Por eso he estado mirando presupuesto de este vino fondillón para los 150 invitados que tiene mi amiga y se lo voy a pasar, porque me parece un detalle chulísimo y no cuesta tanto como yo había pensado.

Tened en cuenta que hablamos de poner dos tres dedos de vino en cada copa, sólo para beber algo dulce mientras tomas la tarta, así que tampoco es necesario comprar demasiadas botellas, sólo las suficientes como para que todos puedan probarlo si les apetece.

Por otro lado le voy a dejar muy claro que si no quiere tener problemas con los niños corriendo de un lado a otro del salón, lo mejor que puede hacer es contratar a una animadora. Sé que es un gasto extra que a muchos nos viene fatal, pero una vez metidos en el meollo de la cuestión es algo que merece la pena porque tener a los pequeños jugando y correteando por todo el banquete mientras molestan a sus padres no es nada agradable.

De todos modos es que yo pienso que ha sido demasiado tranquila con todo esto, ella y él por supuesto, porque al fin y al cabo estamos a mediados de enero, faltan sólo dos meses y aún no tiene casi nada cerrado al 100%. Ya veremos si no nos sale Rana la boda y tenemos un problema.