Educar a una mascota

Si algo he aprendido durante los más de 20 años que llevo conviviendo con diferentes mascotas, es que son como hijos. Es decir, hay que educarles desde el primer día. Yo he pasado momentos muy tensos y de desesperación por culpa de algunos comportamientos, pero estaba claro que la culpa no era de mi perro, sino mía, que le enseñaba a comportarse. Recuerdo un buen día que Cuki, así se llamaba mi primer perro de raza Foxterrier, estaba un día jugando y decidió meterse debajo de una mesa donde yo guardaba una bonita colección de copas y decantadores de vino, comprados en la página web Exportcave, pues bien, solo se le ocurrió a él, meterse y tirarlo. Menudo disgusto. Por suerte, fue entrar en su cómoda página y pedir más, pero el recuerdo siempre está presente.

De ahí que a partir de ese momento mi principal preocupación es que los dueños eduquen a sus mascotas. Leyendo varios manuales he llegado a unas conclusiones que quiero compartir con vosotros, espero que os sirva de ejemplo.

  • Llevará su tiempo. No será fácil, y es normal que en ocasiones pierdas la paciencia. Pero no pierdas la paciencia, que se te olvide que la diferencia es que seas constante y les tengas cariño.
  • No cambies las reglas. Si cuando era un cachorro le dejábamos hacer cosas que ahora siendo adultos no queremos, nos va a costar mucho. De ahí que la base haya que ponerse desde el primer día. Por ejemplo, subir a la cama o el sofá, jugar con tus zapatos o algún objeto personal. No puedes cambiar las reglas después. La principal regla para un cachorro es que no le puedes cambiar los hábitos que le has permitido siempre.
  • Constancia. Como todo en la vida, las mejores cosas…se hacen desear y no son fáciles. Todo lo que le enseñes a tu perro, deberás de repetirlo varias veces para que lo aprenda en realidad y no lo olvide. Hay que ser constante, porque es el fruto del éxito.
  • Uno más en la familia. Parece una frase hecha pero no lo es. Cuando tu mascota se convierte en algo que tienes que dar de comer a cierta hora, limpiar un día a la semana y que sacas a pasear a diario, es muy complicado que te obedezca si eres sólo un extraño. Los perros se comportan mucho mejor cuando convives con ellos con amor y no se vuelven en una carga. Como te he dicho antes, tu mascota es como un hijo.
  • Nunca con violencia. Aquí lo de la letra con sangre entra no nos vale. Es más, es muy sancionable. Los golpes no son la solución para educar a los perros. Son otros aspectos como el cariño y la paciencia. Quizás un golpe sirva para que a la próxima vez tenga miedo de hacerlo, pero en realidad no es la solución, porque acabara por olvidarlo, o quizás, por volvérsete en contra. Vigilancia y paciencia son las claves.

Está claro que no hay que ser César Millán, el “encantador de perros”,  para educar a nuestra mascota, simplemente hay que tomar algunas medidas y sobre todo pensar que un animal tiene los mismos valores que cualquier ser humano.

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