El mejor hotel para una exposición canina

Somos un matrimonio que adora a los perros, pero lo cierto es que a la vez compartimos un sentimiento que nos impide tener animales en casa. Nos da miedo la idea de que se mueran porque se sufre mucho. Sé que por esa regla de tres nadie tendría ni animales ni hijos, pero nos ocurre eso.

Lo cierto es que en el mundo hay de todo y mi hermana sin embargo no solo adora a los animales, tiene un Alaskan Malamute al que lleva a exposiciones caninas. Hemos ido de viaje con ella alguna vez, pero en esta ha sido toda una coincidencia.

Ella se aloja en casa de su novio en Cornellá y nosotros estamos pasando unos días de turismo para conocer Barcelona. Nos hospedamos en el Hotel Mercer Barcelona, un hotel en una inmejorable localización que nos permite poder disfrutar de la tranquilidad a la vez de estar como quien dice en todo el meollo de la ciudad condal. Las instalaciones mezclan la tradición con la modernidad y el trato de los trabajadores inmejorable.

En las ciudades de tamaño grande como Barcelona es vital que el hotel esté en el centro siempre que te lo puedas permitir, ya que así evitas perder tiempo en los desplazamientos. Nosotros hemos disfrutado muchos estos días de asueto en Barcelona.

Una de las experiencias más brutales ha sido eso de ir en Metro a la playa, como somos “mesetarios” se nos hace raro el que al salir tengas el mar como pasa en la Barceloneta. Por lo demás magníficos monumentos y montón de lugares de ocio y terrazas donde pasar un buen rato. Es una ciudad también con un gran ambiente en lo cultural, donde hay muchos sitios de pop y rock alternativo que se fundían bien con nuestros gustos.

Pero bueno, vamos a lo que os contaba. Con motivo de que mi hermana también estaba en Barcelona, fuimos a verla en la exposición canina que se realizaba en la ciudad. Estaba cerca de Montjuic y las instalaciones nos alucinaron, junto con IFEMA de los sitios de exposiciones que hemos visto más grandes.

Las competiciones gozan de un gran ambiente

Había competición nacional e incluso representantes internacionales invitados a un evento donde se vivió un clima excepcional de compañerismo y amor a los animales. En estos eventos hay un poco de todo, pero suele haber mucha camaradería como decíamos.

A pesar de todo, vimos algún dueño de esos que exigen al perro como si fuera una persona e incluso más. Parece gente de esa que parecen volcar todas sus frustraciones con el género humano con los perros.

Al hilo de esto que os cuento, si que vengo observando en Facebook últimamente que las 3 o 4 personas que he visto poniendo fotos cada dos por tres de su perro y poco más habían tenido una vida sentimental nula o problemática. ¿Será por eso que ven a los canes de una manera diferente a como nosotros los vemos?

Sea como fuere, aunque hemos pasado unos días genial en estas exposiciones y vimos como el Alaskan Malamute de mi hermana quedó tercero en su categoría, no se nos despierta el instinto como para querer tener a un perrito en casa. Somos conscientes de todo el amor que dan y lo buenos que son para la familia, pero seguimos con el mismo problema.

No es fácil comprender nuestra manera de verlo y realmente nos alegramos de que no haya tanta gente que piense como nosotros, ya que así reciben el cariño de las personas que les dan todo su amor. Ahora que, si tuviera que elegir un animal para estar en casa, preferiría un perro a un gato, puesto que mi experiencia con los gatos es que van a su bola y no están a las duras y a las maduras.

Otros animalitos como un pajarito o una tortuga, veo que le aportan a uno menos que lo que puede aportar un perro, aunque claro está es mi visión personal. Al final cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y a todos no tiene porqué parecernos o gustarnos lo mismo lógicamente ¿no?

Mi consejo es que, si te gustan los perros, los lleves a este tipo de concursos, mi hermana adora ir a ellos y a nosotros nos pareció una experiencia genial.