Enseña a tu perro a ir al baño

La llegada de Willy a nuestras vidas fue una bendición. Mi familia no pasaba por su mejor momento y un sicólogo nos dijo que lo mejor que podíamos hacer era adoptar a una mascota. Que tanto a mi relación de pareja como a mi hijo nos vendría muy bien para el futuro. Teníamos claro que no íbamos a comprar un perro, creo que es algo antinatural, pensando la cantidad de perritos que hay en las perreras por ser abandonados. Y cada vez más. Por eso fuimos a una asociación para poder adoptar a uno.

La verdad es que mi relación con Willy fue un flechazo. No sé si entre humanos existirá el amor a primera vista, pero en mi caso ocurrió un amor a primer ladrido. Su carita, sus ojitos, me dijeron eso de llévame a casa. Y así lo hicimos. Después de rellenar todos los papeles, pudimos llevarle a su nuevo hogar. Ahora bien, como en todas las cosas, los principios nunca son sencillos. Y si algo me costó es que aprendiera a ir al baño.

Los primeros días fueron caóticos, incluso un día se sentó encima de la taza del wáter y me la rompió. Anteriormente ya la había mordido, pero ese día fue la definitiva. Afortunadamente conozco la web tapadelwater.com, donde puedes encontrar cientos de tipos de tazas, y que se amoldan a tu inodoro. Por eso, para que no te pase como a mí, te voy a dar una serie de consejos para enseñar a tu perro a ir al baño. Seguro que ambos lo agradecéis.

Consejos de César Millán

Estos consejos se los he oído y visto en la web del famoso encantador de perros, César Millán, al que al pobre siempre le matan en las redes sociales. Así que seguro que son muy validos. Lo mejor es ubicar el sitio en que tu cachorro debe hacer sus necesidades y todos los días por la mañana llevarlo al mismo sitio  y a la misma hora. Haz lo mismo a cada tres o cuatros horas y 20 minutos después de la comida.

Además, en mi caso es matemático, después de estar durmiendo, cuando despierta quiere ir al baño. Es muy importante que seas consistente durante todo el proceso para que el cachorro pueda incorporar el nuevo hábito.  Y cuando lo haga bien, tampoco hay que hacer una fiesta, con una simple aprobación tranquila o una golosina, seguro que le llega el mensaje del buen trabajo realizado.

Y recuerda que él nos manda mensajes de que necesita salir al baño. Por ejemplo caminar con rigidez, olfatear el piso como si estuviera buscando un lugar para ocuparse, sostener la cola en una posición divertida, etc.

Por las noches

Si dejas a tu perro o cachorro libre para que deambule por la casa en la noche, es un hecho que acabará por ensucia el piso. Mantenlo en una jaula acogedora por las noches y cuando desees reducir las posibilidades de que haga un desorden

Lo que también hay que tener en cuenta es que no se le puede castigar por accidentes. Ni cuando haga nada que pueda crear en él una asociación negativa con sus funciones corporales. Hay que permanecer tranquilo y positivo. Cuando me rompió la taza por subirse, claro que me hubiera gustado reñirle, pero sabía que iba a ser peor a la larga.

Toma nota de estos consejos que seguro que harán que tu perro no vuelva a cometer ninguna fechoría cuando quiere ir al baño.