Escoger mascota

A la hora de elegir una mascota, especialmente cuando se trata de un perro, es importante escoger bien en función de las necesidades y el estilo de vida de la familia. No es lo mismo acudir a un criadero de bichón maltés como Cachorros VIP que a uno de Yorkshire terrier (que son perros muy pequeños) como Yorkshire Terrier o a uno de pastor alemán como Pastores Alemanes CD. Cada criador nos puede informar sobre las características y cuidados de cada animal, para que atendamos a sus necesidades.

Hemos de tener en cuenta también que una mascota necesita su espacio y unas condiciones mínimas para vivir: una (o una jaula para pájaroscama, un comedero, un bebedero, algún juguete, una correa con la que sacarlo a pasear… Podemos proveer a nuestra mascota de todo lo necesario en comercios especializados como Mascotas Alfalfa o My Dog BCN.

Es habitual en los niños decir que quieren un perro por su cumpleaños o por Navidad, es un deseo que suelen tener todos antes y después. Un de las cosas más difíciles de hacer entender a un niño es que una mascota no es un juguete, sino una vida a nuestro cargo sobre la que tenemos un responsabilidad.

No en vano se pusieron hace décadas de moda los tamagochis, mascotas virtuales que necesitaban una alimentación equilibrada, higiene y alguna inyección si nos pasábamos dándoles golosinas.

Si no confiamos en que nuestros hijos se responsabilicen, podemos empezar por adoptar a una mascota pequeña que no requiera los mismos cuidados que un perro (tener que sacarlo a la calle varias veces al día puede suponer un gran inconveniente para muchas familias). Si lo que queremos es un mamífero, ya que puede estar fuera de su jaula, podemos jugar con él y acariciarlo, quizá la mejor opción es adoptar un hámster, una cobaya, una chinchilla o un conejo. Basta con que nos informemos de la protectora de animales más cercana de nuestra ciudad y contactar con ellos para saber de qué animales disponen. Además, en la propia protectora nos asesorarán muy de los cuidados que debemos dar al animal.

Adoptar en lugar de comprar

Acudir a una protectora para buscar a nuestra mascota con los niños supone ya una lección de responsabilidad. Las tiendas de mascotas (además de favorecer la explotación y el maltrato de los animales que están en los criaderos) hacen que veamos (nosotros y los niños) a los animales como un objeto, lo cual no ayuda mucho a responsabilizarnos de ellos.

Las mascotas de las protectoras suelen tener una historia previa que puede atraer a nuestros hijos. Rescatados de un laboratorio  o encontrados enfermos y sido curados por la protectora, las vivencias previas de una mascota ayudan a nuestros hijos a comprender la importancia del cuidado de un animal.

También podemos optar por pájaros o reptiles. Podemos preguntar a los niños qué tipo de animal prefieren.

Deberemos marcar unas pautas y horarios de alimentación y limpieza de las jaulas. Si sacamos a la mascota para jugar o corretear libremente por la casa también debemos marcar por qué zonas puede estar y tener mucho cuidado de que no se pierda o podamos aplastarlo.

Acompañaremos a nuestra nueva mascota al veterinario para que la reconozca y le ponga todo en regla y acudiremos periódicamente cuando sea necesario. Esta experiencia también es muy buena para los niños.

La adopción de un perro solo está indicada para familias que, o bien vivan en una casa con jardín donde el animal pueda estar a sus anchas, o bien una familia con disponibilidad de tiempo y cuyos miembros estén habitualmente en casa, ya que, como las personas, los animales desean estar acompañados y que les hagan caso, que jueguen con ellos. Se trata de hacerlos y que nos hagan felices a través de una relación fructífera y bonita.

Mascotas sí, pero si estamos dispuestos a responsabilizarnos como se merecen.

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