Herencias

Hace un par de semanas falleció mi madre de un paro cardiaco. Era bastante mayos, 89 años, y aunque nos hubiera gustado que viviera muchos años más, desde que falleció mi padre el año pasado, ha ido de mal en peor así que los veíamos venir, más tarde o más temprano. Mi hijo tiene sólo 8 años pero no es tonto y, aunque no habíamos hablado del tema, creo que tampoco le ha pillado por sorpresa.

Obviamente ha sido un palo para toda la familia porque el peque ha perdido a sus dos abuelos maternos en cuestión de año y medio, pero a día de hoy, después de haber pasado el duelo y la tristeza de la pérdida, he de decir que lo peor ha sido tener que pasar de nuevo por el tema de la herencia. El papeleo es horrible, y si ya de por si el mal trago que se pasa con estas cosas es horrible, que encima te pongan problemas y baches en el camino lo hace ya algo insufrible.

Cuando falleció mi padre y pasamos por los mismos trámites decidimos actuar en solitario, pensando que no podía ser tan complicado, y fue horrible. Pensad que si un día cualquiera todos podemos tener problemas con el papeleo porque desconocemos esos trámites, cuando ya estás de por sí apenado, estresado y decaído, pasar por estos temas no es plato de buen gusto.

En esta ocasión, tras sufrir ya lo indecible la última vez, decidimos dejar todo en manos de notariatarancon.net, una notaría que me recomendaron ya el año pasado para que me llevara todos los trámites de la herencia y que rechacé sin saber dónde me estaba metiendo. Esta vez, por el contrario, he recurrido a ellos inmediatamente y no me arrepiento porque merece la pena, le verdad.

No sé cuántas personas que puedan estar leyendo mis palabras habrán pasado ya por un trauma similar pero en mi caso, el de mi padre, fue el primer fallecimiento directo por el que he tenido que pasar y, por tanto, jamás había tenido que hacer trámites ni documentación alguna y me pilló todo por sorpresa. Además, no sé por qué motivo, pensaba que el seguro se encargaba de todo pero, por lo visto, no es así.

Ahora, tras haber vivido la desgracia dos veces y haberla pasado de dos maneras diferentes no tengo dudas al respecto y por eso he querido compartir mi experiencia en este blog. En unos momentos tan duros no merece la pena plantearse hacer las cosas solo para ahorrarnos unos euros, lo que sí merece la pena es que un profesional se haga cargo de todo y nosotros podamos vivir el duelo en paz, sin estrés y sin problemas.

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