La seguridad en el dormitorio infantil

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia, todo se revoluciona, hacemos nuevos planes de futuro, iniciamos nuevos proyectos, y es que el tan ansiado y esperado bebé nos inunda de alegría, de ilusión. Y ya desde el primer momento no nos planteamos otra cosa que no sea pensar en su bienestar, en su comodidad, y, sobre todo, que tenga su propio espacio en el hogar. Para ello comenzamos con la mayor ilusión del mundo a planificar y amueblar lo que será su dormitorio. En el caso de mi familia, lo compramos todo a través de la tienda online de muebles Dismobel, ya que me parecía que tenía buenas ideas y muchos modelos diferentes que podían hacer del cuarto del bebé un lugar seguro.

Dismobel es una tienda online que nos ofrece un extenso catálogo de productos para amueblar nuestra vivienda, como pueden ser dormitorios, mesas y sillas de comedor, muebles de salón, recibidores o incluso muebles de oficina, no únicamente el cuarto del bebé. Cuenta con los más diversos y actuales estilos de decoración y las últimas novedades del mercado, además de darnos la facilidad y posibilidad de buscar lo que deseamos mediante sus catálogos distribuidos por diseñadores, marcas, estilos o colecciones, y no hay que olvidarlo, a muy buen precio, de ahí que os la recomiende para la habitación del niño pero también para toda la casa e incluso para la oficina. Al estar embarazada, la escogí porque era online, ya que así no tenía que ir de tienda en tienda buscando muebles con lo pesada que me encontraba. Además, ahora el comercio online es seguro, no debemos tener miedo de practicarlo siguiendo unos pequeños consejos.

Pues bien, a la hora de decidir qué mobiliario escogemos para el dormitorio infantil debemos pensar en la seguridad de nuestros hijos, como os decía al principio. Puesto que los padres somos los responsables de su seguridad, para ello debemos pensar en qué materiales son los más recomendables y fijarnos en los siguientes puntos:

  • Elegir un mobiliario que esté pintado, barnizado o lacado con materiales no tóxicos, pues los niños tocan, mordisquean y se llevan a la boca todo lo que está a su mano.
  • Es conveniente que este mobiliario sea de calidad, que no se astille, y en caso de que sea de segunda mano, inspeccionarlo a fondo para que esté en perfectas condiciones y no tenga bichos, como pueden ser las polillas de la madera.
  • Es importante que los bordes o cantos sean redondeados, que no tengan esquinas, aristas o terminaciones puntiagudas, donde el niño se pueda golpear y lastimar. En caso de presentarlas, hay en el mercado unos protectores para las esquinas que podemos colocar.
  • Es bueno asegurarse de que los tiradores o cualquier otro elemento de pequeñas dimensiones no se puedan desenroscar o soltar.
  • Los cajones deben estar provistos de topes o cierres de seguridad para evitar que el niño pueda abrirlos y que se le caiga encima.
  • La cuna, un elemento esencial en cualquier habitación infantil, debe estar unos barrotes con una distancia máxima entre ellos, con el fin de evitar que el niño pueda introducir la cabeza entre ellos y quedar atrapado.
  • En el caso de que la habitación disponga de cama, esta debe tener una barandilla con el fin de que el niño no pueda caerse de la misma, del mismo modo que procuraremos que esta no sea alta.
  • Otro elemento a tener en cuenta a la hora de adquirir los muebles y con vista al desarrollo del niño, es que estos se puedan ir adaptando a su crecimiento. Actualmente existen en el mercado infinidad de modelos que se adaptan a las diferentes etapas desde su nacimiento hasta la adolescencia.
  • Los armarios, estanterías, cómodas o cualquier otro elemento que se pueda balancear o venirse encima del niño hay que fijarlo a la pared.

¿Qué otros elementos de la habitación debemos tener en cuenta para la seguridad?

  • Se debe evitar colocar cualquier tipo de adornos que se puedan caer, que se puedan desprender o que simplemente supongan un peligro para el niño, como por ejemplo los cordones de las cortinas.
  • La puerta del dormitorio es recomendable que no tenga cierre para que no se pueda manipular y quedar encerrado. Del mismo modo se deben instalar topes en las ventanas para que no se puedan abrir y alejar de las mismas cualquier mueble o elemento al que el niño pueda subirse y alcanzar la ventana.
  • Tapar los enchufes es sumamente recomendable, pues a los niños les gusta explorar y pueden introducir en ellos sus propios dedos, que si están húmedos de llevárselos a la boca pueden provocar una descarga. Asimismo, cualquier tipo de cable intentaremos ocultarlo mediante una regleta con el fin de evitar que tire por él.