Mami, no quiero ir al dentista

Casi todas las personas que conozco tienen miedo al dentista, y de hecho, según las encuestas, casi el 80% de la población siente temor por ese o esa profesional de la odontología que indaga y manipula nuestra boca como si no nos perteneciera. Y es que ponerse en manos del o de la dentista, totalmente impotentes e indefensos, víctimas absolutas de su voluntad, sinceramente, a mí me produce bastante pánico.

Y es que el miedo a lo desconocido siempre ha estado ahí, desde el principio de los tiempos, como algo que nos advierte y que nos prepara para la huida. Y este temor es todavía más instintivo en los niños y las niñas, y por eso los padres y madres, han de hacer todo lo posible para intentar que la relación que mantendrá con su odontológ@ sea lo más natural posible.

Muchas veces, el miedo al dentista en los niños y niñas, es provocado por sus propios progenitores que les trasladan, sin querer, sus miedos, arrastrados también desde la infancia. Lo fundamental en estos casos, es hacer ver a estos padres y madres, que el miedo al dentista es algo que han de superar, y hacer ver a sus hij@s que el o la dentista no les van a hacer daño de ninguna manera.

Susana tuvo una mala experiencia en la infancia, hecho que provocó que durante años, tuviera un pánico total y era incapaz de asistir a una consulta sin que le diera un ataque de ansiedad. Años de terapia la han hecho superar este miedo, que de ninguna manera quiere trasladar a su hijo, y por eso trata de inculcarle una buena educación al respecto. Desde que tiene un año de edad visita la clínica dental Calderón, donde su equipo de profesionales sabe que el cuidado bucodental es primordial para la salud y para la imagen y que muchas enfermedades aparentemente no relacionadas con nuestra dentadura como las cardiovasculares guardan una estrecha relación con el estado de nuestros dientes, a pesar de que la mayor parte de la población no sea consciente de ello. En la Clínica Dental Calderón, con sede en San Juan pueblo y en Alicante, se preocupan por la salud de sus pacientes igual que ellos mismos, y por siempre pueden encnotrar el asesoramiento, la profesionalidad y el apoyo que necesitan. Y es que no hay nada mejor que una bonita sonrisa.

Cómo perder el miedo al dentista

Para conseguir que nuestr@s peques superen su temor al dentista, conviene inculcar al menor una serie de hábitos y pautas de comportamiento. Veamos a continuación cómo podremos conseguir que pierdan el miedo al dentista.

En primer lugar debemos habituar a nuestro hijo o hija a ir al dentista desde edad temprana, y hacerlo como si constituyes una rutina más. A partir del primer año de edad es buen momento para empezar a visitar al dentista, y a partir de ese momento, continuar haciéndolo 1 vez cada 6 meses. Aunque quienes prefieren empezar a llevarlo a los 3 años, una vez que ya le han salido todos los dientes.

Procura llevar a tu peque a una buena clínica, especializada en la atención de los más peques de la casa, que disponga de nuevas tecnologías, menos agresivas y ruidosas. Además, deber contar con una sala de espera con juegos o comics para que el niño o niña se distraiga y se relaje un poquito.

En todo momento, los padres y madres han de mantener siempre una actitud positiva, si olvidar premiar al pequeño o pequeña cuando se han portado bien.