Mascotas y muebles, ¿relación imposible?

Muchos de nosotros tenemos mascotas en casa y sabemos lo que es. Hay que saber convivir con ellas en muchos aspectos. Por ejemplo cuando llegan los niños. Pero también hay que pensar que hay que saber convivir con los muebles, y más si son de diseño. Yo me lo tomé muy en serio cuando cambié de casa y tuve que cambiar el mobiliario. Después de comprar los muebles de cocina en Alvimodul, tuve claro que mi perro tenía que cambiar sus hábitos.

Todos sabemos que una de las razones por las que el perro muerde todo lo que ve, incluyendo los muebles, es porque a través de la masticación obtienen un placer enorme. Zapatos, mesas, calcetines, sillas, en mi caso todo lo que se le pone de por medio. Por ejemplo, cuando es pequeño, siente dolor al crecerle los colmillos y necesita un alivio a través de las mordidas, o si ya es un poco más crecido, desea afilarse los incisivos. En mi caso, mi perro se ha convertido en mi mejor medicina después de pasar malos tiempos.

Por eso os voy a dar una serie de consejos para hacer la convivencia mucho más cómoda.

Lo primero que hay que tener claro es la raza de nuestra mascota. Por ejemplo si tu piso es pequeño tendrás que hacerte con una raza adecuada al tamaño de tu casa, sería complicado meter un animal de mucha envergadura como por ejemplo un perro Mastín, en un pequeño apartamento de 40 metros cuadrados, pues tú te sentirías agobiado y el animal por supuesto también. O por ejemplo meter a un pobre galgo en un piso. Esto provoca que haya casos de hiperactividad, ansiedad o estrés en perros que no salen a la calle, no juegan o se quedan muchas horas solos.

Si el can está todo el día encerrado en un piso donde lo máximo que camina son 10 pasos para comer o dormir, toda la energía acumulada debe “salir” por algún sitio. ¿Qué hace entonces el pobre? Pues arrasar con todo lo que encuentra. Así que está clara que mi recomendación es que salgas con él a la calle.

Su espacio

Desde el primer momento que una mascota entra en una casa se debe de proporcionarle un lugar propio para dormir si no quieres que conquiste rápidamente las camas y los sofás.

Por mi profesión trabajo mucho en casa, así que lo primero que he tenido que enseñar a mi perro es que hay sitios que están prohibidos. Por eso te recomiendo que no dejes la puerta abierta de tu habitación cuando te vas a trabajar, así evitas la tentación de entrar y hacer destrozo. Puedes echar mucho de menos esos documentos.

Casa en orden

Lo mejor para esto es tener la casa recogida. Seguro que no te gustará tener una pelota de perro en el medio de tu salón, la correa colgando de una silla y la gabardina del paseo tirada encima del sofá.

Hay una opción más drástica, pero que yo no recomiendo. Algunas personas ponen vinagre en todos sus muebles usando un rociador para que el perro no se acerque. Incluso existen spray específicos para prevenir que los animales quieran llevarse algo a la boca. Creo que la educación es mejor que estos productos.

Ahora que están tan de moda los perros, en Guipúzcoa hay un can por cada siete personas, espero que estos consejos te vengan muy bien para tener una relación mejor entre mascotas y muebles. Como puedes comprobar no es imposible.