Mi papá no tiene trabajo

No se lo deseo ni a mi peor enemigo. Dentro de todos los problemas que origina el estar desempleado, muy poca gente incide en la mentalidad de un hijo. Para ellos, su padre es el sustento de la casa, el héroe que trabaja en un sitio, que trae el dinero a casa y que gracias a él se pueden comprar cosas e ir de vacaciones en familia. Pero qué ocurre cuando el mito del padre se cae y no tiene trabajo. Pues algo así sufrí yo recientemente.

En el colegio, mandaron hacer una redacción sobre la profesión de su padre, justo al comienzo de curso, para ir conociendo un poco más a los niños. Y claro, en ese momento yo no tenía trabajo. Ese día lo recuerdo con gran dolor. Mi hijo Carlos llegó a casa triste, casi con lágrimas en los ojos. ¿Qué te pasa Carlitos?, le pregunté. Él pobre no dudó ni un momento. “Pues que la profe Esther nos ha pedido que hagamos una redacción del trabajo de nuestros papás, y claro, como tú no tienes, no puedo hacerlo, y si no lo hago voy a sacar malas notas”. Todavía se me pone la carne de gallina.

Tomé a mi hijo en mis brazos, solo tiene 9 años, y le dije “tranquilo cariño, que no vas a suspender, porque vas a hacer la redacción mejor de clase”. Le mandé que tomara papel y boli y se pusiera a escribir. Así le enumeré todos los trabajos en los que en más de 20 años cotizados había estado su padre. Cortador de entradas de toros, chapista, mecánico, albañil, ayudante de cocina, responsable de seguridad, vendimiador, cajero de supermercado incluso empresario, y durante cuatro años sin vacaciones de verano. “¿Todo eso”, me preguntó. “Sí, hijo y mucho más”.  Y me respondió: “Entonces tú eres un superpapá, y diré en el colegio que tú haces de todo, pero que ahora los señores malos no te quieren dar trabajo porque lo haces todo muy bien, y tienen envidia. Son tus vacaciones merecidas”. Ahí se acabó la conversación, aunque tengo que reconocer que me emocioné.

Sirva este ejemplo para pedir un poco de colaboración en los colegios con los profesores, ahora mismo ya no es como antes, donde todos teníamos trabajo. Ya se ha visto como los peques se lo llevan siempre a su terreno, y les puede causar un trauma muy grande. No es fácil  ver cómo de la noche a la mañana la estabilidad económica de la familia comienza a tambalear, algo que por desgracia en España lo han tenido que vivir muchas familias, llegando incluso al temido desahucio, aunque gracias al PAH se han evitado muchos.

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Empresas solidarias

Quiero pedir toda la ayuda del mundo para los desempleados con hijos, todos lo estamos pasando muy mal, y tiene que haber más medidas para nosotros. Porque como en mi caso, se puede comprobar que por ganas de currar no me quedan. Afortunadamente todavía quedan empresas que miran por el desempleado. Uno de los casos es una Clinic Lledo, una clínica dental en Alicante donde los desempleados (también mileuristas o jubilados) pueden pagar la mitad de su factura. Yo tuve que realizarme unos implantes, y si no es gracias a ellos, lo hubiera pasado muy mal para poder hacer frente al abono.

Si todos arrimamos el hombro, estoy seguro de que sacaremos este país adelante porque si tenemos que esperar algo de los políticos, ya hemos visto que estamos apañados.