Que vuelva la infancia.

Recuerdo que cuando era pequeña, había varios sitios, en la ciudad donde vivo, donde los niños íbamos a celebrar cumpleaños de nuestros amigos o los nuestros mismos. Sitios que tenían parque de bolas, toboganes y demás instalaciones como de goma, en los que correr, reír y jugar era nuestra principal preocupación. Ah y como olvidar cuando nos llamaban por megafonía: los amigos del cumpleaños de … podéis pasar a merendar, y luego repetía lo mismo pero cambiaba merendar por: podéis pasar a comer la tarta. Había un sitio en especial, mi preferido vaya, que lo era solo porque la tarta era entera de chocolate y tenía lacasitos incrustados. Os cuento esto porque en los últimos meses me he ido dando cuenta de que, con el paso del tiempo, todos estos sitios han ido desapareciendo, ya no queda nada, al menos en mi ciudad, y es que os puedo asegurar ( si es que no habéis ido nunca, si no, imagino que estaréis de acuerdo conmigo), que en esos sitios todo era felicidad y risas, te olvidabas de los deberes, te olvidabas de que tu madre te había regañado el día anterior por algo… todos éramos amigos de todos.

Y es que me da tanta pena que los niños de ahora no tengan eso, que me decidí, junto con una amiga, de la infancia, a crear un sitio para que los niños puedan disfrutar también de eso, con las instalaciones más adaptadas y más modernas. Pero como mi amiga y yo tenemos más bien poca idea de cómo van estos temas, decidimos acudir a Area Asesores, una empresa donde nos asesoran, ayudan y gestionan todos los trámites necesarios para llevar a cabo un proyecto como este. Empezando por las instalaciones, supieron buscarnos qué nave era la indicada, y en qué lugar estratégico debería de ubicarse, para que esté lo más a la vista posible de los niños y de los padres. Esta empresa nos ayudó bastante la verdad, se notó la profesionalidad de las personas que trabajan ahí, y además supieron captar en seguida lo que estábamos buscando y ellos supieron darnos lo que se adaptaba a nuestras necesidades perfectamente. Sobre todo por el tema económico. Nos salió mucho mejor de lo pensado.

De momento llevamos poco tiempo con este nuevo proyecto, van viniendo cada vez más niños, con el paso del tiempo espero que se vaya corriendo la voz y que vengan más y más. Ofrecemos servicios de payasos también, de menús distinto, atendiendo a los gustos y necesidades o problemas de los más pequeños, un servicio especial para que no se aburran los papás, servicio de mini cine, unos mini recreativos… en fin que tenemos un montón de cosas que ofrecer para el máximo entretenimiento posible, pensando primero en los más peques pero sin olvidarnos de los papás, que al fin y al cabo son los que esperan un par de horas (o más) ahí a que los niños acaben de jugar y se les vaya pasando el tiempo.

Porque es cierto que las cosas cambian, pero hay muchos aspectos que desde mi punto de vista no deberían de cambiar. Hablando de niños, siempre va a haber niños, ya cómo los criemos o no, es otra cosa, pero el mundo que van a ver es ahora mismo, un mundo en el que la tecnología es lo principal en nuestras vidas, que ya desde pequeños se les da un móvil donde poder hablar con sus amigos del cole, donde poder hacerse fotos, ya se sustituyen los libros por tabletas… en fin que todo está sujeto a la tecnología. Pero de lo que no podemos olvidarnos es de que aunque la sociedad y a tecnología les influencie, tenemos la gran capacidad de enseñarles que antes también éramos felices sin tanta tecnología, que se puede seguir jugando a los juegos de antes, con balones, con otros juguetes hechos de plástico, que te lo pasas igual de bien, o que, incluso, no hace falta ningún material para jugar, con que haya un grupo de amigos y ganas de pasarlo bien, es suficiente, para poder jugar a los juegos típicos de toda la vida, el pilla pilla, el escondite… pues eso, ¡los juegos de siempre!

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