Los plásticos y las mascotas

Los plásticos y las mascotas

Aunque sea duro, el plástico mata animales en todo el mundo, por ingesta, toxicidad, asfixia y atrapamiento. En las conciencias de todo está que esto no pase. Algunas empresas como Plásticos Alhambra ya se ha percatado de ello, y con su forma de trabajar ha logrado unas bolsas biodegradables que no contaminan ni producen daño en las mascotas.

Y es que las cifras son alarmantes. Más de 370 especies de todo el mundo comen plástico, ya que se encuentra desde el plancton microscópico, pasando por cóndores, albatros, camellos, tortugas marinas, ballenas, incluso peces en la base de la cadena alimentaria de la que dependemos.  Muchos de estos animales sufren una muerte cruel y agónica. Algo que entre todos hay que evitar.

  • Lo mejor es adquirir las bolsas biodegradables, ya que se descomponen de manera natural, por lo que podemos tirarlas al cubo de la basura orgánica. Son reutilizables, reciclables y cuando se descomponen se convierten en compost sin generar materiales tóxicos. Se fabrican con polímeros de almidón (de patata, maíz, trigo…), es decir, no contienen derivados del petróleo, por lo que son menos contaminantes que las de plástico, pero hay que tener en cuenta que su materia prima son vegetales cultivados, lo que también tiene un coste ecológico. Son, sin duda, las mejores.
  • Otra buena opción para evitar contaminación en nuestras mascotas es usar las bolsas de algodón. Todas ellas son resistentes y lavables, tienen una vida larga y se reutilizan muchas veces. Son una opción ecológica si realmente las reutilizamos una y otra vez, porque el cultivo del algodón supone un gran gasto en agua y recursos naturales.
  • En el mercado existe, como en todo, alguna fábrica de bolsas que no respeta la normativa. Siguen haciendo unas bolsas contaminantes con todo lo que ello supone. Así, por ejemplo, todas las especies de tortugas marinas comen fragmentos de plástico. También engullen bolsas, las cuales confunden con medusas, una de sus presas habituales. Los efectos son ulceraciones  hemorragias, oclusiones intestinales, prolapso rectal… a menudo resultando en una muerte cruel.
  • Otra forma de apenas contaminar y proteger a los animales es usando bolsas de polietileno. Son la que te puedes encontrar en sus bolsas para tortillas, bolsas para quesos, bolsas para tostadas o bolsas para dulces. De lo que sí hay que huir es del polipropileno. Aunque se trata de un material fuerte y flexible que puede usarse varias veces, es difícil de reciclar y no es biodegradable, así que no es una opción muy ecológica. Así que como diría Diego El Cigala “atrás”.

A un fabricante de bolsas de plástico, además de pedirle calidad, hay que pedirle conciencia. Y por surte, algunas empresas como Plásticos Alhambra ya la tienen. Los que amamos los animales no podemos seguir permitiendo que muchos de ellos mueran por el empleo de bolsas de plástico. Por eso, lo tengo muy claro, solo compro en lugares donde apuesten por la ecología y piensen en nuestros hermanos los animales. Entre todos lo podemos lograr.

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