Como enseñar a los niños y niñas a limpiar la casa

Como enseñar a los niños y niñas a limpiar la casa

Inculcar a los más peques, unos buenos hábitos de higiene y limpieza, es fundamental y eso influirá de manera decisiva en su vida adulta. Por eso, desde las escuelas han de promoverse programas  de apoyo e iniciativas dirigidas a fomentar en los menores, las normas básicas de higiene, hacerlos responsables de la limpieza de sus cuerpos, pero también, de los espacios que ocupan.

Y es que es tan importante aprender a lavarse los dientes, como a recoger el cuarto o el aula. Y tanto las familias, como los centros educativos, como las administraciones han de aunar esfuerzos para conseguir ciudadanos más sanos, que valoren el orden y la necesidad de dejar las cosas como estaban, tanto en lo que respecta a la naturaleza, como en las casas o colegios. Un futuro de personas más concienciadas con la necesidad de la limpieza, que aprecien las ventajas de cuidarse y de cuidar a los demás, incluyendo por supuesto, al planeta tierra.

Además, hoy, existen productos de limpieza, que además de respetar las superficies, con componentes no abrasivos, son responsables con la naturaleza. Porque para limpiar bien un espacio no es necesario recurrir a productos corrosivos, por eso, Servinet, nace en 1922 con el objetivo de cubrir un vacío en el mercado de los servicios, creando una organización capaz de rentabilizar las necesidades de mantenimiento de Industrias, Grandes Edificios, Oficinas,  Hospitales; Centros deportivos, Comunidades, Centros Educativos, Parkings, etc. Pero que al mismo tiempo, respeten el medio ambiente. En esta empresa trabajan  de forma integral consiguiendo mejores rendimientos y un menor coste. En Servinet, defienden una filosofía empresarial, que conlleva el máximo respeto a la naturaleza, por lo que incorporan, en todos sus procesos de limpieza, desinfección,  etc… productos ecológicos o de bajo poder contaminante. Y esto es algo que también han de conocer los niños y niñas. Que existen alternativas a los clásicos productos de limpieza, tan perjudiciales para el planeta y para la salud de animales y personas.

Enseñar a los más peques a limpiar paso a paso

Seguro que más de una vez has querido que tu nene limpiase su cuarto. Y al poco tiempo ya te has arrepentido debido al cristo que está montando. No, si al final va a ser peor el remedio que la enfermedad, y va a acabar por echar a perder esa alfombra tan cara con el limpia cristales. Si hasta ha mojado la cama, se ha subido con los zapatos y lo que está pasando ahí dentro es lo más parecido a un campo de batalla. Así que, como siempre, le has dicho que ya sigues tú. Y con resignación empiezas a recoger, a ordenar, a limpiar cristales, hacer camas, fregar suelos, pasar el aspirador, etc. ¿A qué te suena esto que te cuento? Y lo peor, es que estás segura de que lo hacen a propósito. ¡Nadie puede manchar tanto cuando limpia!

En fin, que la resistencia de tus peques, tiene los días contados.  En este artículo te vamos a contar cómo enseñar a tus hijos e hijas a limpiar, no solo su cuarto, sino que podrán colaborar en las tareas diarias del hogar.

Empieza poco a poco, y siempre con las tareas que más les gustan o que entrañan menos dificultad. Por ejemplo, se pueden ocupar de poner la mesa, de meter los platos y cubiertos que han usado o incluso a tender algunas prendas de ropa. Pero lo importante aquí es que los dejes escoger, así lo harán con más ganas.

Con el tiempo, podrán limpiar el cuarto de baño o incluso pasar  la aspiradora y la fregona. Ojo, cuando son muy pequeños no deben entrar en contacto con los productos de limpieza, ya que, por lo general, suelen ser bastante peligrosos. Una alternativa es utilizar productos ecológicos o naturales, hechos en casa, como el típico a base de vinagre y limón.

Debes fomentar el trabajo en equipo y hacer de la limpieza un hábito. A diario, tendrán que ocuparse de determinadas tareas, como hacer la cama o poner la mesa. Otras actividades, se harán cada semana, y otras, una vez al mes, por ejemplo. Pero siempre en equipo. Todos han de trabajar al mismo tiempo.

Por último, anímale y aplaude sus pequeños o grandes avances, y no le exijas demasiado. Están aprendiendo.