La alimentación complementaria en los lactantes

La alimentación complementaria en los lactantes

Por alimentación complementaria (AC) se entiende todo alimento, ya sea sólido o líquido, que comienza a tomar el lactante, distinto de la leche materna o preparados específicos para sustituir a ésta. 

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de UNICEF y la Asociación Española de Pediatría, recomiendan, si es posible, iniciar la lactancia materna del bebé en la primera hora de vida y mantenerla de forma exclusiva durante los seis primeros de vida, ya que aporta múltiples beneficios para el niño, por un lado presenta anticuerpos que lo protegen frente a las diarreas, infecciones respiratorias o gastrointestinales, ayuda a prevenir la obesidad infantil o el sobrepeso, etc., y por otro lado se adapta perfectamente a su función digestiva y le proporciona los nutrientes que necesita para su adecuado crecimiento y desarrollo. 

Es a partir de los seis meses cuando las necesidades de energía y nutrientes del lactante comienzan a ser superiores a lo que puede aportar la leche materna, por lo que los especialistas aconsejan la introducción de la alimentación complementaria en pequeñas cantidades, de una forma lenta y progresiva, procurando seguir con la lactancia materna o artificial a demanda del niño.  

Pautas generales para introducir la alimentación complementaria en los lactantes:

  • Se puede comenzar con pequeñas cucharadas de puré o papilla de fruta. Es esencial que los alimentos estén bien triturados.
  • La Introducción de los alimentos ha de ser de forma paulatina.
  • Se debe dejar pasar al menos entre 3 y 5 días para que el niño vaya aceptando y adaptándose a los nuevos sabores. Este pequeño distanciamiento en el tiempo también es importante, puesto que así se puede controlar y evaluar la intolerancia a algún alimento.
  • Aumentar gradualmente la consistencia de los alimentos, así como la variedad y cantidad.

Alimentos a introducir en la dieta:

  • Cereales. Son una fuente de energía por lo que se pueden consumir a diario. La forma más habitual es añadiéndoselos a la leche del biberón, a la papilla de frutas, con agua, zumo o caldo.
  • Frutas. Aportan vitaminas, minerales y fibra. Es una de las primeras papillas que por lo general se le ofrecen al niño. Se pueden preparar de varias frutas o de cada una por separado. Como norma general una vez preparada debe consumirse en el momento. 
  • Verduras. Al igual que la fruta aportan vitaminas, minerales y mucha fibra. La mejor forma de prepararlas es al vapor o hervidas en un poco de agua para evitar la pérdida de vitaminas. Una vez preparado el puré de verduras es aconsejable su consumo en el plazo de 24 horas o congelarlo. Es aconsejable comenzar por un puré de patata y zanahoria, para luego ir añadiendo otras verduras como judías verdes, calabacín, puerro, espinacas, acelgas, etc. Antes de triturar el puré es recomendable añadir una cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Para ello, no debemos de optar por cualquier aceite, sino que siempre debemos de usar el mejor para cuidar la salud de los más pequeños. En este sentido, Los Ángeles cuenta con uno de los mejores aceites del país y es que esta una cooperativa sevillana dedicada a la producción y envasado de aceite de oliva virgen extra y virgen extra, así como a la comercialización de cereales y a la fabricación de pienso y semillas certificadas de trigo. 
  • Pescado. La carne, el pescado y el huevo son alimentos ricos en proteínas, vitaminas, hierro y cinc, necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé. El pescado deberá prepararse cocido e introducido en el puré. Preferiblemente se utiliza pescado blanco como la merluza, el bacalao, lenguado… que puede ser fresco o congelado.  
  • Carne. Al igual que el pescado se cocerá y añadirá al puré de verduras. Se comenzará por las carnes blancas como pollo o pavo, para posteriormente incluir las carnes rojas como la ternera, el cerdo o el cordero, se evitarán vísceras y grasas. 
  • Huevos. Primeramente, se comenzará ofreciendo al niño la yema, y pasados 10-15 días la clara. Al igual que los anteriores es importante iniciar la ingesta del huevo de forma cocida añadida al puré de verduras, alternándose con la carne y los huevos. Cuando el bebé tolere el huevo entero puede ofrecerse en forma de tortilla francesa, pero debe estar bien hecha.
  • Bebidas. El lactante puede utilizar agua del grifo para beber, así como zumos preferiblemente naturales y recién exprimidos.  

Día Universal del Niño

La Asamblea General de la ONU recomendó en el año 1954 destinar un día, que se celebra el 20 de noviembre, para fomentar la fraternidad entre los niños/as del mundo y promover su bienestar, pues todos los niños/as tienen derecho a la salud, a la educación y a la protección.