Verano y calor. Un sol deslumbrante cuyos rayos amenazan con quemar nuestra piel. Es momento de protegerse cuando nos encontramos en la terraza, el patio o el jardín de nuestra casa, intentando disfrutar de la época estival. La mejor forma de hacerlo no es otra que colocar una buena sombrilla con la que protegernos de esos deslumbrantes y amenazantes rayos.
Puede darse la circunstancia de que tengas una desde hace años y estés pensando en cambiarla o simplemente que no tengas nada para protegerte. No te preocupes, en este artículo vamos a hablar sobre las opciones y modelos que se pueden encontrar en el mercado para colocar en ese espacio tan particular el protector solar más adecuado.
Cuando brilla el sol, sube la temperatura y hace que muchas personas sientan atracción por sentarse en el exterior. Para poder disfrutar de ese momento al aire libre, es imprescindible disponer de un método de protección solar eficaz. Las velas de sombra y las sombrillas son dos de las opciones más populares en la actualidad, aunque existen los toldos, las pérgolas y los parasoles; las primeras son más adaptables a todo tipo de espacios y proporcionan la protección adecuada frente a esos temidos rayos del sol.
Conocer las ventajas y desventajas que proporciona cada uno de estos elementos permite hacer la elección más adecuada en cada situación, en función del espacio y de si se trata de un jardín, balcón o terraza. Antes de elegir sombrilla o vela, hay que tener clara su finalidad, dentro de lo que se incluye la medida que tiene que tener para poder cubrir las necesidades. Una vez se tiene clara la misión de la sombrilla o la vela y las medidas necesarias de las que debe disponer, hay que contemplar las características y ventajas que ofrece cada una.
Una vela que no arde
Ironías de la vida: estas velas no arden, sino que protegen del calor y la luz del sol. Las velas de sombra, como nos explican los expertos en toldos de Toldos CLOT, con más de treinta años de experiencia en la fabricación e instalación de toldos, parasoles, pérgolas, cortinas, velas y estores o sombrillas, son una opción moderna y elegante para crear una sombra en el exterior. Por lo general, se fabrican en tela resistente y a prueba de la intemperie, que se tensa entre varios puntos de fijación. Una de las mayores ventajas que presentan las velas de sombra es la flexibilidad de la tela. Se pueden encontrar en diferentes formas y tamaños, lo que hace que se adapten a la perfección a cualquier espacio y condición del jardín o de la terraza en la que se instalen. Tanto si son triangulares como cuadradas o rectangulares, existe una amplia selección con diseños adecuados para cada gusto y necesidad.
Otro de sus puntos a favor es la estabilidad de las velas. Una vez que se instalan, son resistentes hasta los vientos más fuertes, lo que supone una protección fiable. Por lo general, son resistentes a los rayos UV, lo que quiere decir que no solo proporcionan sombra, sino que también protegen frente a los dañinos rayos UV que envía el sol. Esto resulta de gran importancia, sobre todo cuando se pasa mucho tiempo al aire libre o hay niños que juegan en la terraza o el jardín.
Como hemos visto, las velas de sombra cuentan con una serie de ventajas nada desdeñables, pero también tienen sus inconvenientes y hay que conocerlos. La instalación de estas velas puede resultar bastante laboriosa, en función del tamaño de la vela, junto a las condiciones que presente el espacio en el que se van a instalar. A menudo es necesario disponer de unos materiales de fijación especiales e incluso contar con ayuda profesional para poder montar la vela con total seguridad. Además, suele tratarse de una solución permanente que no se puede desmontar con facilidad, como sucede con una sombrilla. De manera que, si se busca una solución flexible que pueda montarse y desmontarse a conveniencia, las velas de sombra podrían no ser la opción más adecuada.
Otro aspecto a tener en cuenta es su mantenimiento. Las velas de sombra tienen que limpiarse con regularidad para evitar que se produzca una acumulación de suciedad. En función del material con el que estén fabricadas, esta tarea puede resultar más o menos laboriosa. Al mismo tiempo, su almacenamiento en la época invernal puede convertirse en un desafío, ya que tiene que guardarse seca y protegida para poder mantener su vida útil.
Por lo general, las velas de sombra proporcionan una manera elegante y eficaz de obtener sombra y protección frente a los rayos UV. Son la opción más adecuada en áreas más grandes y se trata de una solución permanente para el exterior. Aquellos que estén dispuestos a invertir más tiempo y esfuerzo en su instalación y mantenimiento pueden encontrar en las velas de sombra la opción más adecuada para cubrir sus necesidades de sombra.
Sombrillas: la opción popular de toda la vida
Las sombrillas las hemos visto a lo largo de toda nuestra vida. Terrazas de bares, terrazas de vecinos, piscinas, playas, el patio de nuestra casa… De diversos tamaños y diseños, han evolucionado hasta nuestros días, convirtiéndose (o manteniéndose) en una de las opciones más populares cuando se trata de obtener una protección solar flexible. Disponibles en una amplia variedad de tamaños, formas y colores, se trata de la opción más versátil para cualquier zona exterior. Una de sus mayores ventajas es la movilidad que tiene. Se pueden montar y desmontar, se pueden mover con facilidad según las necesidades del momento y se pueden abrir o cerrar. Esto hace que sean la opción ideal para aquellas personas que reorganizan de forma habitual los espacios exteriores o quieren ajustar el nivel de protección solar a lo largo del día.
Su fácil manejo es otra de las ventajas de las sombrillas. La mayoría de los modelos existentes vienen equipados con un mecanismo sencillo mediante el cual se puede abrir o cerrar la sombrilla con rapidez y facilidad. Este aspecto resulta especialmente práctico en aquellos casos en los que solo es necesaria la protección solar por un corto periodo de tiempo o se quiere reaccionar con rapidez ante un cambio de clima. Además, suelen ser más económicas que las velas de sombra, haciendo que sean una opción más atractiva para las personas que disponen de un presupuesto más limitado.
No obstante, como sucede con las velas de sombra, las sombrillas cuentan con algunas desventajas que hay que contemplar antes de hacerse con una de ellas. Siendo una de las más relevantes la estabilidad. Las sombrillas suelen ser menos estables que las velas de sombra y pueden volcarse o dañarse con facilidad si se presenta un viento fuerte, algo que seguramente todos hayamos visto o sufrido en algún momento. De manera que hay que elegir sombrillas que dispongan de una base estable y mantenerlas cerradas en el caso de que se produzcan vientos fuertes para evitar que se produzcan daños.
Otro aspecto a considerar es la cantidad de sombra que proporcionan, ya que el área de sombra que se obtiene es limitada. Si se comparan con la sombra que proporciona la vela, las sombrillas proporcionan menor superficie, lo que hace que sean menos adecuadas en zonas exteriores de mayor tamaño. Si se tiene una terraza de gran tamaño o un jardín amplio, la sombrilla podría no ser suficiente para cubrir todo el espacio.
Independientemente de estas desventajas, las sombrillas son una opción excelente para las personas que buscan una solución flexible y de fácil manejo. Ideales para las zonas exteriores más pequeñas, proporcionando una forma rápida y sencilla de obtener sombra. Quienes valoran la movilidad y la facilidad de manejo encontrarán en las sombrillas la mejor opción para obtener sombra en los cálidos días de verano.
La elección de una vela o una sombrilla depende de diversos factores que hay que tener en cuenta antes de decantarse por una de ellas. En primer lugar, el tamaño de la zona exterior. Este aspecto tiene un papel decisivo. Si se quiere cubrir una gran superficie, la vela puede ser la mejor opción, ya que proporciona más sombra y estabilidad. En las zonas más pequeñas o cuando se quiere ajustar la protección solar al gusto y de manera más flexible, la sombrilla puede ser la mejor elección.
Otro de los factores decisivos es el uso que se le va a dar. Si la zona exterior se reorganiza con frecuencia o se quiere ajustar la protección solar en función de la hora, la sombrilla permite mayor flexibilidad; se puede montar y desmontar con facilidad, además de poder moverse con rapidez en caso de necesidad. Las velas son más adecuadas para una instalación permanente, proporcionando una solución elegante y moderna a la zona exterior.
El presupuesto, los cuidados y el mantenimiento necesarios son los otros aspectos a considerar. Siendo las sombrillas más económicas y fáciles de cuidar y mantener que las velas, que requieren instalación profesional y un mantenimiento más riguroso. En cualquier caso, la elección de vela o sombrilla depende de las preferencias y necesidades particulares de cada uno, ya que ambas opciones son soluciones efectivas.


