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¿Por qué regalar un gato a una persona mayor?

Un gato podría ser el mejor regalo para tu familiar mayor, y es que tenerle por mascota mejorará la calidad de vida de las personas de edad avanzada, ya que que los felinos ayudan a sus cuidadores más mayores a mantenerse en buena salud tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Sigue leyendo y entérate de los grandes beneficios de incluir a un gato en la familia.

¿Por qué elegir un gato para acompañar a una persona de la tercera edad?

Aunque siempre se piensa que el mejor amigo de un adulto mayor es el perro, la verdad es que los gatos también pueden ser excelentes compañeros y traerle variedad de beneficios a su día a día; incluso, en aquellos casos de movilidad reducida.

Sabemos que si los ancianos viven solos pueden caer fácilmente en la apatía y en la depresión, y una buena cura para esto es adoptar un animal de compañía que los obligue a tener unas rutinas diarias para cuidarlo, asearlo, jugar con él y alimentarlo. Cuidando de la mascota, la persona se siente más útil y menos sola e incluso pueden llegar a aumentar sus ganas de vivir.

De hecho, las personas mayores que tienen animales experimentan menos estrés y visitan al médico con menor frecuencia que las que no los tienen. Esto porque la compañía de los animales favorece el contacto físico y las demostraciones de afecto, además de que estimulan la memoria y la atención, y les proporcionan alegría.

Hasta aquí, perros y gatos aportan beneficios parecidos, sin embargo, en algunos aspectos los gatos pueden representar una mejor opción.

Sucede que, a diferencia de los perros, los gatos se adaptan muy bien a vivir exclusivamente dentro de casa, por lo que pueden ser la mejor elección para personas que tienen problemas para salir a pasear. Necesitan sólo de 20-30 minutos de juego al día y para muchos gatos uno de los momentos mejores del día es cuando duermen en el regazo de su compañero humano, de manera que para las personas que pueden tener dificultad para satisfacer las necesidades de un perro, la elección de un gato puede ser mucho más apropiada. Y esto sin tener en cuenta que algunas personas se encuentran más en sintonía con los gatos y disfrutan con tan solo mirarlos.

Además, el gato no requiere que lo saquen a pasear cada día y aún así ayuda igualmente a realizar cierto nivel de actividad. Hay que jugar con él, darle de comer, de beber y limpiar su bandeja a diario y, si tiene el pelo largo, también habrá que realizar cuidados regulares de su pelaje para prevenir la formación de nudos.

Residencias Lacort, especialistas en el cuidado de personas mayores, comentan si estás pensando en adoptar un gato debes saber que son muchos sus beneficios para las personas mayores, tanto a nivel físico como psicológico, ya que además de ser una buena compañía está demostrado que ayuda a reducir los niveles de presión arterial, aumentar los niveles de serotonina e incentiva a que las personas se mantengan activas y no caigan en la apatía y la depresión, entre otras cosas:

  • Aunque los gatos tienen fama de ser muy independientes, en realidad son muy cariñosos y apegados a las personas que los cuidan, quieren mimos muy a menudo y les encanta que los acaricien. Por esto, se les considera una compañía ideal para personas mayores que viven solos y que pueden caer en depresión.
  • Los gatos son animales de costumbres y hábitos diarios. Su rutina se basa en beber agua, comer, asearse y hacer la siesta (pueden llegar a dormir hasta 16 horas al día, en siestas cortas) y por lo general, realizan todas sus actividades diarias en el mismo horario. Esto es bueno para la persona mayor que lo cuida ya que deberá adaptarse a estos hábitos y hacerse cargo de cubrir sus necesidades básicas.
  • Los gatos son animales de compañía muy fáciles de cuidar. Al adoptar un felino la persona adquiere responsabilidades como alimentarlo, mantener limpia la bandeja de la arena y darle cariño, pero, como dijimos anteriormente, no tiene la misma exigencia física que con el cuidado de un perro. El gato no necesita salir a pasear a la calle varias veces a día, ni requiere de horas de juego en el parque como los perros, sino que con 20 a 30 minutos de jugar en casa están más que felices.
  • Una persona mayor puede hacerse responsable de un gato con gran facilidad, incluso si tiene movilidad reducida, ya que en existen, por ejemplo, bandejas de arena que se limpian solas así como comederos y bebederos de agua automáticos, que te facilitan cubrir las necesidades básicas del animal, dejando solo el disfrute de darle afecto.

El poder curativo de los gatos

Como es sabido, los adultos mayores experimentan mucha soledad, lo que a su vez provoca una serie de problemas a la salud como depresión, ansiedad, baja autoestima, y problemas físicos. Y ahí es que entran los gatos al rescate.

Los gatos,  apreciados ya desde el antiguo Egipto, son animales mitológicos con poderes  curativos. Hay estudios que prueban que su ronroneo tiene poderes curativos sobre los humanos. Su frecuencia se sitúa en el rango de los 20 y 55 Hz, lo que posee una importante acción anabólica; tanto así, que se está empezando a utilizar en la medicina ortopédica para la curación de fracturas y el tratamiento de la osteoartritis. Además, reduce la depresión, la ansiedad, reduce el nivel de colesterol, la presión sanguínea, el riesgo de un infarto, ayuda en las infecciones y las inflamaciones, reduce el dolor de tendones, músculos y ligamentos. Pero, lo más importante es que estos animalitos te dan mucho amor y afecto.

Los gatos se convierten en grandes compañeros, fieles amigos, una gran dosis de cariño y afecto. Incluso, no exigen tanto cuidado, sólo necesita agua, comida (pienso para gatos), un arenero para hacer sus necesidades, y una camita o manta que, en la mayoría de los casos, queda sin utilizar, ya que el animal prefiere compartir el sofá, la butaca o la cama con su “humano”.

Y ¿si la persona tiene alguna limitación en el movimiento?

Tener dificultades a la hora de moverse no es un obstáculo para poder disfrutar de la compañía de un gato. Por ejemplo, ya que la persona no puede encargarse de los cuidados del animal, como llevarlo al veterinario o darle alguna medicación, puede pedir la ayuda de un familiar o un amigo que se encargue del cuidado del animal en estos casos. Además, si agacharse para limpiar la bandeja de las deposiciones supone un problema, en el mercado se pueden encontrar varios tipos de bandeja pensadas justo para aliviar las tareas de limpieza, desde las desechables hasta las que se limpian solas después de cada uso por parte del gato.

Y con respecto a los juegos, hay muchos tipos de juguete que permiten estar sentado cómodamente en el sofá mientras el gato salta y juega: palos con una cuerda y un juguete enganchado al final, ratones radio-comandados, juguetes con un motor que sólo hace falta encender para que se muevan solos, etc.

Antes de adoptar el gato, debes tomar en cuenta:

Ya te has decidido a regalarle un fuel y cariñoso compañero al adulto mayor de la familia, sin embargo, debes tomar en cuenta algunos aspectos importantes antes de elegir al indicado:

  • No importa a que edad se adopte un perro, un gato y otro animal de compañía, antes de hacer este paso siempre hay que hacer algunas reflexiones. Una de ellas es sobre el tipo de gato que se está buscando. Por ejemplo, muchas veces las personas mayores prefieren un gato tranquilo y cariñoso en lugar que uno más activo y juguetón, por lo que en esos casos, se debería dirigir la búsqueda hacia gatos ya adultos. Escoger un gato adulto o incluso senior permite evitar esta etapa más movida y proporciona la ventaja de conocer desde el principio el temperamento del gato. Esto reducirá las «sorpresas» y será una buena ocasión para dar a un gato adulto que espera en una protectora la posibilidad de una vida mejor.
  • Aunque podamos pensar que un gatito devolverá alegría y vitalidad a la persona mayor, a menudo ocurre justo lo contrario. La relación supone un reto tan grande que se convierte en una fuente de estrés en lugar que de satisfacción. Por eso, hay que vigilar la interacción e intervenir en caso que la relación no salga como se esperaba.
  • Para evitar sorpresas al elegir al gato, podemos explicar al personal de la protectora o del refugio para quien es el gato y cuál es el temperamento del animal que se está buscando: tranquilo, amante de los mimos, sociable, más o menos independiente, etc.
  • Otro punto importante a tener en cuenta antes de la adopción es valorar si se puede contar con alguien que pueda ayudar a cuidar del gato en caso de necesidad. Así, el adulto mayor no sentirá estrés por la responsabilidad y el gato gozará de los cuidados que merece.  
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