Cómo saber que ha llegado el momento de cambiar bañera por ducha

Cómo saber que ha llegado el momento de cambiar bañera por ducha

No cabe ninguna duda de que la hora del baño, es uno de los momentos más especiales y más felices para los peques, una ocasión que aprovechan para jugar y divertirse, al mismo tiempo que se relajan. Por norma general, las bañeras, suelen estar llenas de los juguetes favoritos de los niños y niñas, y casi siempre, pasan mucho más tiempo en el agua del recomendado por los expert@s. Y no hay nada malo en ello. El baño no se limita al puro acto de lavar al peque. Va más allá de la higiene, para convertirse en una actividad esencial y necesaria para nuestros hij@s, que les aporta paz, relax y calma. No es de extrañar, que la mayoría se queden dormiditos como  angelitos después de una buena sesión de agua jabonosa.

Cuando son pequeñit@s, el baño, es la mejor opción, pero a partir de una determinada edad, han de dar el paso y sustituirlo por la ducha. Pero, ¿cuándo sabemos que ha llegado el momento de duchar a nuestro hijo o hija en lugar de bañarlo?

No conviene dejar al peque sin baño demasiado pronto, ya que les aporta enormes beneficios, ya que además de higiénico, es divertido, y ayuda a estimular la imaginación. Pero, ojo, hay que tomar una serie de precauciones a la hora de hacerlo. En primer lugar, el baño nunca debe durar más de 20 minutos. Bañarse en exceso podría deteriorar el manto protector de la piel. Además, el agua ha de estar tibia y al terminar, conviene echar aceite de almendras o algún otro tipo de hidratante natural. También hay productos hidratantes que pueden añadirse al baño, y así, proteger la piel del peque. Algunos profesionales, desaconsejan el baño diario, mientras que para otros, ningún niño o niña deberían prescindir de este momento de relax antes de irse a dormir. Cada un@ que decida la mejor alternativa para su hij@ en función de su tipo de piel o de sus necesidades particulares, pero si lo hacemos bien, si no nos excedemos con el tiempo, ni con la temperatura, no debería, en principio, haber ningún problema con el baño diario.

Del baño a la ducha pasito a pasito

La ducha, no ofrece tantas posibilidades de diversión como el baño, pero tiene más ventajas, ya que su piel, se resecará mucho menos. Ahora bien, si quieres saber cuándo ha llegado el momento, lo cierto, es que puedes hacerlo casi desde el principio, aunque los pediatras recomiendan bañar a los peques durante los primeros meses de vida. Además de ser más fácil para la mami, el bebé se relaja un montón. Pero después, ya puedes sustituirlo por la ducha. Puedes hacerlo en cuanto el niño o la niña comienzan a dar sus primeros pasos y ya pueden permanecer de pie sin ayuda de la madre. Así, puedes enseñarle a usar la esponja y a que se lave solit@, y comenzará a interiorizarlo como una actividad diaria, esencial para la higiene personal.

Muchas mamis, dejan que una vez que el niño o la niña se han lavado bien, se queden un ratito más jugando en el agua con sus juguetes. Esto está bien, ya que es algo que les divierte muchísimo, pero hay que procurar que la actividad no se extienda durante demasiado tiempo, o su piel puede resecarse. Así mismo, se debe tener mucho cuidado con el plato de la ducha, ya que podrían resbalar, por ello, es aconsejable que el plato sea antideslizante, y en su defecto, colocar unas pegatinas antideslizantes. Pero a fin de evitar riesgos innecesarios, te aconsejo la primera opción, es mucho más segura, y con los peques es necesario extremar siempre las precauciones.

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Por último, añadir, que la edad perfecta para que el niño o la niña se duchen sin ayuda, sería a partir de los 10 años, cuando ya se pueden lavar perfectamente sol@s tanto el cuerpo, como la cabeza.